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Un deporte de “violentos”

A raíz de un capítulo de violencia protagonizado el sábado por un grupo de rugbiers, Luis Chiesa, periodista y jugador, reflexiona sobre las formas de estigmatizar a los deportistas.
Por Luis Chiesa
@luis_chiesa
El pasado fin de semana, a la salida del boliche House de San Isidro, John Little, un futbolista de 26 años, fue atacado por un grupo de jugadores pertenecientes a Olivos y fue trasladado al Hospital Italiano con fractura de cráneo y edema cerebral. Dos de los agresores fueron reconocidos y quedaron imputados en la causa.
Pero cada vez que un grupo de rugbiers son parte de una pelea en el lugar o momento que sea se caratula a los mismos como violentos y se generaliza a todos los que forman parte del rugby.
Todas estas calificaciones no hacen más que dejar mal parado a este deporte y generar conjeturas y prejuicios. Ahora, ¿acaso los tenistas, futbolistas, abogados o cualquiera que sea su profesión o deporte no se pelean en ningún lado? ¿Sólo los rugbiers forman parte de todas las peleas o conflictos en la calle o boliches? No tuve la posibilidad de ver hasta ahora una noticia que titule “futbolistas violentos…”.
Sin dudas que hay quienes practican este deporte han participado y participan en situaciones de ese estilo, pero cada uno muestra lo que quiere mostrar y lo que le conviene.
¿O acaso salió en todos los diarios y canales de TV la convocatoria y difusión por el festival “Todos x Juan” a beneficio del jugador del CASI? ¿O la búsqueda que realizó todo el mundo del rugby solidarizándose con un chico del club Olivos quién se había perdido después de un entrenamiento?
También podemos mencionar la cantidad de colectas solidarias para inundados o para mucha gente que sin salir en la televisión necesita de la ayuda de muchas personas, y ahí estaban muchos clubes de rugby juntando ropa, alimentos y demás para ayudarlos. ¿Dónde están todos los canales y diarios cuando se hacen las cosas bien? ¿O salió en todos lados “Rugbiers ayudan…” o “Rugbiers organizan festival solidario”?
Es fácil y da para tema de conversación mostrar por todos lados la patada del jugador de Pucará al de San Albano, aunque también podrían mostrar el día a día de los clubes y los valores que se enseñan, que pocos deportes lo predican y -más en este país- como el rugby. Y ni hablar de lo que sucede antes y después de los 80 minutos en donde lo único que importa es darle importancia a esos valores que nos inculcaron desde chicos. Sin barra bravas o problemas por la plata de la televisión y ni hablar de los problemas políticos.
¿Entonces estamos realmente ante un deporte de violentos? ¿O eso es como nos quieren hacer quedar? En una sociedad actual tan revolucionada y complicada me parece que lejos está el rugby de predicar la violencia. Sólo será responsabilidad nuestra, de quienes pertenecemos a este fantástico mundo, de cuidarlo, defenderlo y hacerlo respetar.











Fuente: www.rugbyfun.com.ar
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