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Liderazgo, presión y desafíos según Richie McCaw

Con criterio de sobra el capitán de los All Blacks grabó unos videos para una conocida marca de ropa deportiva, donde habla de “Liderazgo”, “Presión” y “Desafíos”, quien mejor que el gran tercera línea neocelandés para compartir toda su experiencia con el público del Rugby. A continuación, algunas palabras que vale la pena recordar cada vez que se pisa una cancha o se está frente a un enorme desafío.

LIDERAZGO:


“Creo que para uno ser un gran líder, un gran jugador hay que cumplir ciertas expectativas.   Recuerdo cuando me convertí en capitán, lo primero que pensé es que tenía que ser el mejor jugador que podría ser. Ese es el primer trabajo que tienes, luego se considera como están saliendo las cosas. Cuando empecé como capitán no me consideraba a la altura; pero es un trabajo y si uno lo hace bien. Sin embargo, a veces las cosas no salen bien y tampoco está tan mal. Es muy fácil hablar; pero cuando los resultados no se dan uno es muy criticado. Una parte de uno trata de contradecir eso. Hubo momentos en los que no me sentí muy conforme conmigo mismo, muchas voces en mi cabeza, que son capitanes también. Supongo que son mis inseguridades. Al final del día,  seguiré siendo capitán, siempre y cuando de la respuesta correcta”.

PRESIÓN:

“Todos los deportes tienen su cuota de presión. Aquellos que la controlan son los que resultan exitosos. Definitivamente, no me gusta estar bajo presión. Cuando te sentís mal, es evidente la oposición y sabés que no estás en un buen momento. Pero, cuando estás bien, todo es distinto, te sentís más seguro y con control de todo. En la final de la Copa del Mundo, faltando uno minutos, sentí mucha presión; pero, recapacité en que ese era el momento de tener el control. La presión también se la impone uno mismo, en cada partido, entrenamiento, para seguir adelante, exigirse y cumplir con las expectativas. Hay que saber aceptar cuando uno está haciendo las cosas mal. Lo que me motiva es hacer las cosas lo mejor posible.”

DESAFÍOS

“Tuve grandes desafíos. Cuando fui capitán por primera vez, realmente no entendía cómo funcionaban las cosas. Pienso que no estaba seguro de mismo, como para estar a cargo. Hasta llegué a sentir lástima por mi persona. Fue una dura lección, pero aprendí a ver de dónde vengo, para volver y ser mejor.  Me sentí así por muchos años y las experiencias fueron muy distintas y dolorosas; pero logré sacar ventaja”.
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